De la Guerra Civil española hay unas cuantas novelas que han hecho historia, buena parte de ellas sepultadas por parte de la cultura oficial. Una de ellas, "Madrid, de corte a checa" de Agustín de Foxá hubiera seguido sepultada de no haber sido por la absurda censura en Sevilla al autor, lo que ha hecho que millones de españoles pudieran redescubrir este excelente libro. Otro que debería estar destinado a la misma fortuna es "Diccionario para un macuto" de Rafael García Serrano, publicado por Homo Legens. Se trata de uno de los grandes libros de narrativa sobre la Guerra Civil, firmado por uno de los mejores escritores españoles entre los años 40 y 50. Es 'el libro' de la Guerra Civil, narrado con frescura, con calidad literaria y una implicación personal insuperable.
Un libro injustamente relegado, pese a haber formado parte de las grandes selecciones literarias en épocas pasadas. El hijo de Rafael le ha seguido los pasos y lleva dentro su mismo espíritu. Eduardo García Serrano señala que es, sencillamente, "una obra magestuosa". En ella, explica, se cuenta la historia de la guerra desde ambos bandos puesto que no es un diccionario al uso que pueda asustar a las víctimas de la LOGSE, sino que cuenta esa historia a través de las palabras, expresiones, frases y nomenclatura de la guerra.
La calidad en el desarrollo de los textos y en el concepto del diccionario es excelente, cosa que en la literatura española es algo inédito y genuino. Eduardo desvela que la idea se le ocurrió a su padre debido a que pertenecía a una casta de soldados escritores en la línea de la literatura de Garcilaso, Calderón... Rafael García Serrano es un guerrero nato. A él siempre le acompañaba en su macuto un cuaderno de notas y entre combate y combate iba haciendo anotaciones de lo que escuchaba junto a un breve comentario que posteriormente desarrollaba con calma y con un gran estilo literario, sin resentimientos ni odios al enemigo.
El libro está concebido desde dentro de un macuto de un profesional de la infantería española. Incluso "La fiel infantería" del mismo autor fue premiado con el Premio Nacional de Literatura en el año 43, aunque censurado al día siguiente por dos razones: el lenguaje volteriano del escritor y el amor mostrado al enemigo.
"Diccionario para un macuto" de Rafael García Serrano, en Homo Legens, un libro de primera.