Desde que en 1769 James Watt presentara la primera máquina de vapor, pasó más de un siglo hasta que se construyera el primer ferrocarril español. Fue en 1835, en la Isla de Cuba, perteneciente a la corona Española, para transporte de Caña de Azúcar al puerto de La Habana. Se utilizaron 4 locomotoras 1-1-1 (Mataró, Barcelona, Cataluña, Besós) que costaron dos mil libras esterlinas.
El segundo ferrocarril que se construyó en España es el de la línea Madrid-Aranjuez. Y en 1854 entró en funcionamiento de la línea de Barcelona a Granollers, un recorrido de 29 kilómetros. Si quieres saber todo sobre la maraña de tipos de trenes que se han ido construyendo en España hasta la aparición de la Alta Velocidad, los llamados “patos”, escucha la entrevista con Ángel Maestro, a propósito del libro que acaba de publicar: “Las 141F de RENFE, las últimas locomotoras de vapor británicas”.