El Tribunal Superior de Justicia de Cataluña ha rechazado el recurso de Cinvivencia Cívica contra el modelo lingüístico que impone el catalán en los colegios. El TSJC considera que en el impreso de preinscripción ya consta de forma expresa el reconocimiento de derecho a recibir la enseñanza en la lengua habitual y subraya que se indica a pie de página que para la escolarización en castellano las familias deben solicitarlo a la dirección del centro. Por contra, Convivencia Cívica asegura que es anticonstitucional que en la preinscripción no se pregunte por la lengua habitual en que desean ser escolarizados.
La última sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña contradice sentencias anteriores del mismo tribunal y también del Supremo que ha dictaminado que se pregunte a los padres por la lengua en que quieren escolarizar a sus hijos. Desde Ciudadanos apuestan por la pluralidad y de hecho, apuestan por el trilingüismo. Reclaman que no se tenga miedo a una simple casilla. Albert Rivera, el presidente de esta formación, reivindica que lo mismo que quieren para sus hijos algunos dirigentes sería bueno que lo tuvieran todos los ciudadanos catalanes.
Convivencia Cívica ha anunciado ya que recurrirá esta sentencia ante el Supremo y denuncian nuevamente que se intente imponer el monolingüismo catalán: "esta sentencia es un atentado contra la Constitución perpetrado por los magistrados del TSJC", asegura su presidente Francisco Caja, quien califica la situación de "extrema gravedad". Acusa al tribunal de desdecirse tras la sentencia de 2004 y lamenta que no haya corregido "esta situación kafkiana". A su entender, la sentencia es "papel mojado".