Una narración editada por Libros Libres y escrita por Javier Arias Artacho.
Un año es el tiempo que le ha llevado a Javier Arias Artacho documentarse para poder escribir “La sombra de Masada”. Ha sido un “análisis riguroso de la primera época”, ha asegurado el autor, donde “no hay manipulación”. Arias Artacho se ha definido como “un escritor cristiano que intenta hacer una literatura lo más cristiana posible, pero abierta a todos los públicos”, asegurando que “si hay algo que plantea el libro es que cualquier guerra es absurda”.
El escritor es cristiano, pero ha declarado en La Tarde con Cristina que “es un riesgo escribir este tipo de novelas, porque te cierra puertas”, remarcando que “hoy las personas para vender se embarcan en títulos o proyectos que no tienen que ver con sus principios” y, en realidad, cuando “una persona tiene unos principios muy arraigados es difícil separarse de ellos”.
La sinopsis de Libros Libres:
En el año 72 DC, el general Lucio Flavio Silva marchó hacia el último reducto de resistencia del pueblo judío: la inexpugnable Masada. Las legiones de Tito ya habían arrasado Jerusalén y destruido su Templo, y ahora esa fortaleza en una cumbre del desierto de Judea se había convertido en una cuestión de honor para el Imperio Romano.
En Masada, los rebeldes de Eleazar ben Yair y sus familias no se rendirán sin luchar, pues no habría peor humillación que aceptar el yugo de Roma. Simón, un joven huérfano enamorado de la hija de Eleazar, comprenderá pronto que ese orgullo mesiánico va a convertirse en su peor enemigo, abocándoles a la muerte y a la esclavitud. Dividido entre el amor y la conciencia, entre su deber de combatiente y el deseo de una vida en paz, Simón evocará la extraña profecía que hizo un rabí galileo ajusticiado cuarenta años antes.
La sombra de Masada es una historia trepidante, con un ritmo intenso, sobre la que se cierne un enigmático misterio que consiguió pasmar a los romanos. Mientras Flavio Silva culminaba el asalto final, tras sus muros sucedían hechos que dejarían huella para siempre en los libros de historia.