Cinco ministros del Gobierno han acudido al preestreno de "Ágora" de Alejandro Amenábar, lo que significa un claro respaldo gubernamental a una polémica película que reinterpreta la historia y devalúa el papel de las religiones, en particular el cristianismo, como un hecho oscurantista que va en contra de lo humano, la ciencia, la cultura, del progreso y la razón. En el preestreno de anoche hubo más de 4.000 invitados, entre ellos, muchos políticos.
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Francisco Caamaño, José Blanco, Bibiana Aído, Miguel Sebastián y Ángeles González Sinde. Los cinco acudieron anoche al preestreno de "Ágora" de Amenábar en los Cines Kinépolis de Pozuelo de Alarcón (Madrid) en un claro gesto del Gobierno de apoyo a las tesis que este gran director de cine intenta plasmar en su nueva cinta. También estuvieron presentes el presidente del Congreso de los Diputados, José Bono; la secretaria de Organización del PSOE, Leire Pajín; la dirigente de UpyD, Rosa Díez, y el alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón.
Nunca antes una película española había tenido tanto presupuesto: 50 millones de euros. La actriz británica Rachel Weisz, protagonista del film, fue la estrella de la cita, acaparó todos los flashes y no paró de firmar autógrafos. Al preestreno acudieron 4.000 invitados para ver la película de Alejandro Amenábar.
Pocas son las ocasiones que desde el Ejecutivo se apoya a una película española y que recuerda al también respaldo que tuvo Amenábar con su película "Mar Adentro". Entonces, se estaba produciendo un gran debate social en torno a la eutanasia y seis ministros del Gobierno, incluído el presidente José Luis Rodríguez Zapatero arroparon el film de Amenábar. Junto al presidente del Gobierno y su mujer, Sonsoles Espinosa, acudieron al acto los ministros de Defensa, José Bono; de Trabajo y Asuntos Sociales, Jesús Caldera; de Justicia, Juan Antonio López Aguilar; y las titulares de Cultura, Carmen Calvo; de Vivienda, María Antonia Trujillo; y de Sanidad y Consumo, Elena Salgado.
El Gobierno de Zapatero se fotografió en 2004 a favor claramente de la eutanasia y parece que ahora contra el hecho religioso.