La ministra de Cultura, Ángeles González – Sinde, y el presidente del Gobierno se enfrentan a un verano movido en un sector que hasta ahora no sólo había sido afín sino que formaba el núcleo duro de apoyo al Ejecutivo. Y es que según leemos en La Razón a Zapatero se le rebela parte del “sector de la ceja”. Según el rotativo madrileño “La plataforma de Directores y productores contra la orden ministerial” critica la política cinematográfica del Gobierno. La asociación cree que “puede generar la pérdida de empleo en masa de trabajadores”.
Con el nombramiento de Ángeles González-Sinde como ministra de Cultura el presidente del Gobierno pagó favores y se aseguró el apoyo incondicional de un sector clave para él: el cine. Y es que los “cineastas” se convirtieron en unos de los más fervientes seguidores de Zapatero. La estrategia política del Gobierno Zapatero para con el mundo del cine se ha basado en la adjudicación de subvenciones para proteger el cine español, es decir, ir inyectando dinero al sector para tenerlo contento.
Pues bien, según leemos en el diario La Razón, el ministerio de Cultura está siendo muy criticado desde algunos sectores hasta ahora pro-ceja. Primero por el descenso en número de espectadores en el primer semestre, un 30% menos de público que el año pasado. Segundo porque el departamento había sobrepasado en estos meses el total de ayudas que se otorgaron en 2008. Y por último, el malestar que se ha generado entre los propios compañeros del gremio por la política cinematográfica que quiere implantar González-Sinde.
Según los promotores de la iniciativa de la orden ministerial redactada por Ignasi Guardans, director general de Cinematografía y Artes Audiovisuales (ICAA), las ayudas se concederán en función de si una película es barata o cara. El contenido o el interés del público es indiferente. Han considerado que para que una película obtenga nuevas ayudas, el productor deberá invertir un mínimo de dos millones de euros. El director ha querido dejar claro que “el cine de autor y el cine independiente no se verán perjudicados”.
La plataforma en contra de la política considera que “más bien parece una orden dictada por un Ministerio de Industria que por el de Cultura” y han acusado al departamento de que parecen “tenerle miedo a la palabra cultura”.
Además también han criticado que la nueva política “sube el techo de espectadores para recibir una subvención hasta una cifra desmesurada de 700.00 euros”. “Al cine español medio no le queda otra forma de puntuar que la obtención de premios en festivales de prestigio”.
“Este nuevo y grave estado de cosas tiene como consecuencia directa la eliminación de facto de alrededor de un 60% de las producciones anuales, que son de hecho las que producen un cine de diversidad del cultural, de una mirada en gran medida diferente e innovadora. Además, puede generar la pérdida de empleo de una gran masa de trabajadores del cine y el audiovisual”, ha añadido la plataforma de Directores y productores contra la orden ministerial.
Curiosamente se da la circunstancia que el sistema que ahora pretende implantar Cultura fue el mismo que José María Aznar quiso aplicar en su momento. Es decir, apostar por menos producciones pero que fueran de calidad y a las que se subvencionarían con una mayor cantidad de dinero. El Gobierno Aznar pretendía cambiar el modelo existente que consistía en repartir mucho dinero entre muchos y que no genera una verdadera industria. Entonces el mundo del cine se le echó encima. Ahora parece que desde el Gobierno Zapatero se apuesta por un modelo parecido y un sector del cine español está en contra.