Cientos de miles de personas abarrotaron ayer el centro de Madrid en lo que se llama el día del Orgullo Gay. Treinta y una carrozas participaron en la marcha bajo el lema "Escuelas sin armarios", una reivindicación sobre la normalización de la homosexualidad en los colegios. La ministra de Igualdad, Bibiana Aído, lamentó que el 50% de los adolescentes homosexuales sufran violencia en los centros.
Miles de pancartas en favor de la "diversidad afectivo-sexual" en la educación dentro de la marcha del Orgullo Gay. Desde la Puerta de Alcalá hasta la Plaza de España pasando por la Gran Vía, desfilaron agrupaciones de gays, lesbianas, transexuales y bisexuales llegados de toda España para participar en una cabalgata que los organizadores aseguran es un "instrumento político para lograr normalizar la homosexualidad en la escuela". De hecho, varios de los grupos que han participado lo hacían cantando al ritmo de "no desfilamos, nos manifestamos".
Representantes del PSOE, IU y UPyD portaban una pancarta por "una escuela sin armarios". La ministra de Igualdad, Bibiana Aído, asegura que "tenemos muchos motivos para tener orgullo; somos un país abierto que ha hecho una apuesta clara por la ampliación de derechos", y ha asegurado que todos los gays lesbianas,
transexuales, y bisexuales "tienen a su lado al Gobierno". La ministra también ha lamentado que el 50 por ciento de los adolescentes homosexuales sufran violencia en la escuela y en los centros educativos y ha asegurado que "todos tenemos que ayudar a que la escuela sea un espacio seguro para la diversidad, porque lo que se aprende de pequeños se queda para siempre".
"A Castilla le gusta la tortilla", "cura, imán o rabino, no estorbes mi camino", "estas son las familias de Aragón", "me gustan las peras, me gustan las manzanas, y en la cama me acuesto con quien me da la gana" son algunos de los lemas más cantados a lo largo de la marcha, protagonizada por juerguistas de poca ropa que lanzaban condones y caramelos.