El Juli y Valencia, algo más que una ausencia - A ras de albero

El Juli y Valencia, algo más que una ausencia

La temporada taurina ya ha echado a andar. Vistalegre, Olivenza, Castellón, Valencia y la irrupcíón con cada vez más fuerza de Illescas. Muchos carteles ya en la calle para ilusión del aficionado.

Nos vamos a centrar en Valencia. La primera feria de primera del año. Ya nos lo avanzó nuestro compañero de COPE Valencia Salvador Ferrer en cope.es. Iban a estar todas las figuras…. menos El Juli. Se cumplió lo dicho por Salva.

La Feria de Fallas es un muestrario de la primera línea del escalafón a excepción del torero de Velilla. Siempre suele ocurrir, que en ferias así haya alguna baja que dejan las negociaciones.

Sin embargo, esta ausencia va más allá de las excusas habituales. El Juli cumple este año veinte años de alternativa. Veinte años en la cumbre que hubiesen merecido el esfuerzo de la empresa comandada por Simón Casas. En Valencia, El Juli ha firmado algunas de las mejores faenas de su trayectoria. Uno todavía se acuerda el agua que le dio a Enrique Ponce cuándo el de Chiva también celebró su veinte aniversario del doctorado.

Se dice que El Juli pidió la corrida de Garcigrande y la empresa argumentó para rechazar la petición del madrileño que esa corrida estaba adjudicada para Ponce. El caso es que Julián se queda fuera de la Feria de Fallas justo cuando esta feria será el pistoletazo de salida del acuerdo entre Simón Casas y Ramón Valencia.

El nuevo monopolio, que según sus promotores iba a servir para “potenciar todos los vectores de desarrollo de la Tauromaquia priorizando el fomento de la calidad y la protección de los nuevos valores”, de momento no cumple su principal objetivo. Entre los toreros que manejan tanto directamente como indirectamente se han sentado las bases de la feria.

¿Qué es una mala Feria de Fallas? Pues no. Pero también hay que reconocer que son combinaciones monótonas, previsibles y que en su gran mayoría repite nombres que ya sonaban hace una década.

Ya lo decíamos, todo monopolio es malo y en el mundo de los toros no iba a ser menos. Queda Sevilla y Madrid por conocerse próximamente. Y las dos principales ferias de la temporada taurina no deberían ser utilizadas por Valencia y Casas para sus intereses particulares. El interés general de la Fiesta, en tiempos tan revueltos contra ella, debería ser el principal objetivo de las empresas. Pero el cortoplacismo sigue siendo la principal visión del sector. Y así, no avanzamos. Ellos verán…

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