7 de cada 10 jóvenes desconoce los riesgos del alcohol y porros

Escucha la crónica de Carmen Labayen

Siete de cada diez jóvenes no tiene una información completa sobre el impacto de las drogas que consumen o lo que es lo mismo solo el 30 por ciento conocen las consecuencias personales y sociales a las que se enfrentan en particular con alcohol y cannabis ya que los efectos negativos del tabaco sí han calado.

Es la principal conclusión de un estudio elaborado por Socidrogalcohol- la Sociedad Científica Española de Estudios sobre el Alcohol, el Alchoholismo y las otras Toxicomanías- y presentado hoy en el Plan Nacional Sobre Drogas y revela también diferencias entre chicos y chicas.

Diferencias entre chicos y chicas

Ellas comienzan a consumir antes alcohol (13 años o primero de la ESO marcan la edad de inicio) y también son más influenciables con el cannabis, donde la edad media de inicio es de 16 a 17 años-. Y es que según este informe y como explica Ana Lima presidenta del Consejo General del Trabajo Social “cuando una chica sale con un chico que consume es muy fácil que ella pase de ser no consumidora a consumidora y sin embargo al contrario no sucede”.

Motivaciones diferentes en función de la droga

Los jóvenes recurren en grupo y mayoritariamente en fin de semana a las bebidas alcohólicas y lo hacen para entrar en la edad adulta y para interactuar socialmente y no sentirse excluidos. Solo a los que aportan mucho al grupo por su liderazgo no se les recrimina por no beber. Con el cannabis hay más respeto entre los jóvenes con los que optan por no consumir. Quienes sí lo hacen comienzan en grupos pequeños y acaban en un consumo individual diario y diurno motivado en la necesidad de evasión. Stella Vicens es delegada de Socidrogalcohol en la Comunidad Valenciana explica que “cuando se establece el consumo es más un regulador de emociones, la manera de sostener la sensación de fracaso que tengo en el instituto o el malestar en la familia o el que no aguanto lo que estoy viviendo”.

10 soluciones posibles

  • Los expertos abogan por adoptar medidas en la familia, la escuela y la administración que incrementen la edad de inicio de los jóvenes.
  • Promover cambios en la educación y trabajar la autoestima y la sociabilización de los jóvenes.
  • Generar nuevos modelos sociales y personales
  • Incrementar la percepción de riesgo
  • Sensibilización y concienciación de padres y profesores
  • Trasladar mensajes de futuro y por canales adecuados
  • Poner fin a la percecpción que tienen de que lo normal es consumir
  • Advertir del peligro de las otras drogas
  • Mayor implicación, menos permisividad y mayor ejemplo de las familias
  • Que se cumplan las leyes y mayor implicación de la administración