Sin micrófonos: "Sánchez hace la cama a Iglesias"

La disputa del PSOE por el espacio electoral es con Podemos. Pedro Sánchez lo sabe y contempla ante sí una “oportunidad de oro” de robarle votos a Pablo Iglesias. 

En Ferraz 70, cuartel general de los socialistas, consideran abierta de par en par la ventana para pescar en el caladero morado. La renuncia de Pablo Iglesias a un Gobierno del cambio al creer ver cerca el sorpasso y, en lo inmediato, a la defensa de la soberanía nacional del país ha dejado huérfanos a una amplía bolsa de electores. En la dirección del PSOE lo saben y contemplan la ocasión de achicarle el terreno a Podemos.  

Pedro Sánchez se ha encargado personalmente de dar el pistoletazo de salida a esta suerte de operación para captar votantes podemitas. El secretario general del PSOE ha presentado la coyuntura política actual como “una oportunidad de oro” para ganar a la “derecha bicéfala”, en referencia a PP y C's, en las elecciones generales, previstas para 2020. Acto seguido, ha vendido a la ciudadanía progresista y de izquierdas que la “única opción” pasa por él mismo.

En la apuesta por crecer a su costa, Sánchez reniega de entrar en “ninguna disputa” con Podemos porque se siente cercano a sus votantes. Su problema con la marca morada, apunta, es la “estrategia de sus dirigentes”, en quienes no confían. Así, ha reprochado a Iglesias unos pasos que han ido por “el lado equivocado”. Ahondando en ese flanco, ha cargado contra el alineamiento con los secesionistas. Incluso ha trasladado su “consternación” ante dirigentes que “han abrazado las tesis independentistas” con la integridad territorial del país en solfa.

Pedro Sánchez, eso sí, sigue sin contemplar como una amenaza para sus intereses a Albert Rivera y su meteórica ascensión en el tablero. “La política es una suerte de carrera de fondo. Y a mí me gustan las distancias largas. Yo soy un corredor de fondo”, ha señalado, convencido como está, según los análisis internos, de que C's se ha escorado tanto a la derecha que roba en los descontentos con el PP. Por eso, el secretario general no se siente concernido por “la lucha en la hegemonía de la derecha”. Él aspira a ocupar “la izquierda y el centro izquierda”. En román paladino, a ver las piezas de Podemos caer y vuelven a encajar en el PSOE.