Sin micrófonos: Sánchez ensaya el apoyo de Díaz para aguantar hasta las elecciones

La batalla oficial entre Pedro Sánchez y Susana Díaz fue ya hace meses, pero quedan restos de barro en sus zapatos. A la presidenta de la Junta de Andalucía le ha bastado un solo gesto para lanzar un mensaje fulminante al secretario general del PSOE

Pedro Sánchez podrá hacer como si nada, simulando unidad interna, conteniéndose para mostrar una mínima normalidad en su desembarco en Andalucía. Bien arropado por su guardia pretoriana, el secretario general del PSOE ha asomado la cabeza por Sevilla, en el marco de la gira emprendida para retomar el contacto directo con la militancia a través de asambleas.

Aunque la intención de Ferraz ha sido obtener la implicación de los barones en esta estrategia, así ocurrió con Ximo Puig al paso de Sánchez por la Comunidad Valenciana, la negativa de Susana Díaz a participar por “compromisos de agenda” este martes, día 23, a las 18h00, en el Espacio Marqués Contadero, junto a la Torre del Oro, ha dejado de nuevo al descubierto la lejanía entre la cúpula del PSOE y su federación más numerosa. La relación se canaliza a través de los secretarios de Organización, José Luis Ábalos y Juan Cornejo, pero la reconstrucción de puentes entre ambos líderes es una asignatura pendiente que inquieta a muchos en el partido. “Confrontar entre nosotros sólo nos debilita”. Es un  mensaje común entre cargos intermedios.

Tanto como para andar Ferraz y el PSOE-A cerrando en la tarde-noche de este lunes, 22, los detalles de una reunión bilateral entre Sánchez y Díaz. Un intento torpe de capear el temporal. A esas alturas, en las horas previas a una intensa agenda del líder en la capital hispalense, con un desayuno informativo, la visita de una empresa de Arte Gráficas colaboradora con la Consejería de Educación para el ciclo superior FP, además de una cita con la Ejecutiva de UGT Andalucía. Todo ello antes de la asamblea centrada en las pensiones, esa suerte de electroshock para intentar movilizar a las bases, en este caso con Pedro Sánchez acompañado por la responsable del socialismo sevillano, Verónica Pérez, conocida como “la máxima autoridad” durante el golpe de mano en el PSOE, y el alcalde de la capital, Juan Espadas.

Susana es ya la única resistencia territorial a Pedro”, avisaba a la Cadena COPE un miembro de la Ejecutiva Federal, uno de esos fieles sin fisuras al secretario general. A pesar de venderse el cierre de filas como el resto de las federaciones, Díaz jamás ha dado muestras reales de asumir con comodidad su derrota que, forzosamente, exige disciplina hacia el líder del partido. Los reproches a la estrategia fijada por Sánchez, de manera más o menos velada, han sido constantes. La realidad, como subrayan en el entorno de la presidenta, es que “nunca ha sabido a qué Pedro Sánchez quedarse”, dada su probada tendencia a los bandazos según sople el viento.

Durante el 39 Congreso Federal del PSOE, en un bar cercano a IFEMA, la propia Susana Díaz sentenció el susanismo. Ahí apuntó a su repliegue a Andalucía, donde Pedro Sánchez no ha logrado debilitar su poder orgánico, a pesar de los diversos intentos lanzados por su infantería. El fuego oficial incide ahora en que este 2018 es año preelectoral y Andalucía es un feudo estratégico para el PSOE que Sánchez trata de moldear a su gusto. Precisamente, la intención es realizar una actividad frenética en la región de dirigentes federales en las próximas semanas.