La profesora española que vivió el tiroteo de Florida: "El ataque se ha quedado grabado en la mente de todos"

La riojana Patricia Rivas relata en 'Mediodía COPE' cómo protegió a sus alumnos del ataque de Nikolas Cruz en un colegio de Florida, que dejó 17 muertos

La profesora española que vivió el tiroteo de Florida: "El ataque está grabado en la...

Patricia Rivas, natural de Calahorra (La Rioja), vivió en primera persona el tiroteo que se produjo el pasado 15 de febrero en la escuela de secundaria Marjory Stoneman Douglas de la ciudad de Parkland. Nikolas Cruz, un exalumno del centro, mató a 17 personas con un rifle semiautomático. Fue detenido  sin oponer resistencia cuando fue confrontado por los agentes en las cercanías del centro. Patricia da clases en este centro y, casi un mes después del suceso, todavía no ha podido olvidar los instantes de terror que alumnos y docentes vivieron. 

"Era un día normal, como cualquier otro. Era San Valentín y los alumnos iban cargados de regalos, ositos, bombones...", ha recordado este jueves la profesora española en 'Mediodía COPE'. "A eso de las 14.20h. sonó la alarma de incendios. A todos nos extrañó, pero pensamos que era algún fuego. Salimos como nos habían entrenado, pero teníamos muchas sospechas", ha relatado. "Entonces un miembro del staff empezó a gritar 'código rojo' y todos corrimos hacia las aulas"

Patricia y sus alumnos se escondieron en una de las aulas. "El corazón en ese momento te va a mil, pero la cabeza tiene que estar pensando cuál es el mejor sitio para estar. Hice 'toc toc' en la pared que tuve a mi espalda y vi que era muy frágil. Por eso decidí entrar en un pequeño almacén para estar más resguardados y estar más lejos de la puerta de entrada al aula", ha contado. La profesora era consciente de que podría haber un atacante en el centro: "Los alumnos comenzaron a mensajearse entre ellos y pusimos la televisión a través del móvil para saber qué pasaba. Fue entonces cuando vimos nuestro instituto desde un helicóptero y los policías actuando". 

Los adolescentes a los que protegía Patricia se comportaron de una manera serena y tranquila. "Estaban nerviosos, inquietos... pero bastante tranquilos porque ninguno le dio por gritar o una crisis de ansiedad. Se abrazaban entre ellos". Patricia y los chicos estuvieron alrededor de dos horas escondidos en el almacén. Después, fueron evacuados. "Cuando abrimos la puerta, no sabíamos quién era realmente. Fue el momento de mayor tensión", ha reconocido Patricia. 

Ella no se enteró hasta la noche de que el número de muertos se había elevado a 17. Una de las fallecidas era alumna suya. Un mes después del terror, la vida en el centro no ha vuelto a ser la de antes.  "Yo tengo un sentimiento contradictorio. Por una parte he estado muy contenta en este instituto y esto ha sido un gran palo. No sólo por perder a una alumna. La vida de todos ha cambiado y no se pueden calcular aún los efectos colaterales. La sensibilidad está a flor de piel y algunos alumnos lloran al menor ruido. El ataque se ha quedado grabado en la mente de todos", ha expresado.