"La gente salía en avalancha de la discoteca Butterfly y gritaba '¡se cayeron, ayuda!"

  • En 'Mediodía COPE'

Son las 2.30 horas de la madrugada de este  sábado en la discoteca Butterfly situada en la turística costa Adeje de Tenerife. Justo en ese momento suena el éxito de los 80 de Alaska y Dinarama 'A quien le importa'. La gente se viene arriba y es entonces cuando el suelo se abre literalmente bajo sus pies.

Cede el forjado y durante varios minutos todo es confusión, polvo y la mayoría de los clientes acaban un piso más abajo.

En el local había a esa hora 85 personas de varias nacionalidades. De ellas, 40 resultaron heridas de diversa consideración. La mayoría presentaba golpes y contusiones. Los más graves ha sido dos varones franceses con fractura de fémur, un británico con traumatismo craneal y una joven de 29 años con traumatismo lumbar y desorientación. En la mayoría de los casos han sido lesiones leves como esguinces de tobillo como el sufrido por la mujer de Jonatan.

Jonatan estaba esa noche bailando hasta que decidió salir a la puerta para fumar un cigarrillo. “La gente salía en avalancha y gritaba 'se cayeron, socorro, ayuda'. Entonces entré y vi a mi amigo sentado, fue una de las personas que tuvo un esguince de tobillo”, ha relatado en 'Mediodía COPE'.

Como su amigo muchos otros clientes salían por su propio pie aunque en la mayoría de los casos fueron los bomberos los que sacaron a los heridos que habían caído hacia el piso inferior, un antiguo bingo cerrado hace años. “Les ayudamos a salir para que los sanitarios les atendiesen”, ha explicado en 'Mediodía COPESalvador Reyes, jefe de bomberos del Consorcio de Tenerife que fueron los primeros en llegar a la zona del accidente.

Por su parte, Jose Miguel Rodríguez Fraga alcalde de Adeje ha explicado que no se trata de un problema estructural "sino del forjado de la parte donde se baila”.

Precisamente este lunes los técnicos del ayuntamiento tratan de determinar cuales han sido las causas que han provocado el derrumbe.

De momento y por prevención, todo el centro comercial en el que se sitúa la discoteca Batterfly ha sido precintado lo que ha provocado el malestar del resto de comerciantes de la zona que no pueden abrir sus tiendas por el momento. Hay 250 trabajadores afectados y miles de euros en pérdidas porque calculan que un domingo cualquiera el centro comercial puede facturar unos 100.000 euros.