Valencia-Gran Canaria, final de la Supercopa ACB

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ACB

El Valencia Basket logró un apurado triunfo ante el Unicaja (83-78) tras dominar buena parte del encuentro de una forma clara y se convirtió en el primer finalista de la Supercopa Endesa 2017, que se disputa este fin de semana en el Gran Canaria Arena.

En el conjunto levantino destacó Erick Green, autor de 18 puntos, aunque el máximo anotador del choque fue el serbio del equipo malagueño Nemanja Nedovic, con 23.

En el arranque la igualdad en el electrónico se mantuvo hasta el 12-10 y, a partir de ahí, el vigente campeón de la Liga Endesa, liderado por Erick Green -autor de 10 puntos en este primer cuarto-, metió la directa y empezó a abrir brecha en el marcador, hasta lograr un 19-10 gracias a una canasta de Guillem Vives a falta de 5.36.

Ni siquiera la entrada a cancha del exjugador del Herbalife Gran Canaria Sasu Salin, recibido con ovación por los espectadores, pudo maquillar el marcador del parcial, en el que el Unicaja cometió hasta cinco pérdidas de balón y que concluyó con un significativo 31-18, con un acierto de Will Thomas sobre la bocina.

El segundo parcial empezó igual, con una nueva canasta del omnipresente Thomas, quien elevó la diferencia hasta los 15 puntos, y que, acto seguido, se encargó de aumentar el balcánico Bojan Dubljevic hasta los 17 (35-18).

Dos triples del internacional finlandés Salin permitieron que el Unicaja recortase diferencias (35-24) y el equipo de Joan Plaza empezó a soñar con la posibilidad de poner en apuros a los pupilos de Txus Vidorreta, aunque el Valencia Basket nunca llegó a perder la compostura.

Con 48-35 a 1.19 para el descanso, Plaza decidió un triple cambio en su intento de cambiar la negativa dinámica, pero el Unicaja terminó la primera mitad con 14 puntos de desventaja (50-36) y el partido muy cuesta arriba por su discreta defensa y escaso acierto en el tiro.

Sin embargo, en la segunda parte llegó la esperada reacción del conjunto andaluz que, con un parcial de 2-14, y apoyado en los dos triples del serbio Nedovic, colocó en el electrónico un 54-50, con más de cinco minutos para llegar al cuarto definitivo.

Vidorreta solicitó tiempo muerto porque era el Valencia el que no estaba fino de cara al aro rival, circunstancia que aprovechó el Unicaja para estrechar la diferencia a solo dos puntos (54-52).

Con todo, un triple de Doornekamp y una canasta de Sastre oxigenaron al Valencia Basket (61-54), y Joan Plaza tuvo que parar el choque con un nuevo tiempo muerto.

El encuentro ganó en emoción tras una canasta de Jeff Brooks (63-60) y, aunque el graderío se decantaba en el apoyo al conjunto teóricamente más débil, Pleiss hizo valer su condición de jugador más alto de este evento para poner a su equipo seis arriba (66-60).

Si bien el serbio Nedovic, con un triple casi con el tiempo cumplido, dejaba todo abierto para el cuarto final (66-63).

La última manga deparó en su inicio imprecisiones por parte de ambos conjuntos, muy erráticos ante los respectivos aros, justo hasta que llegó un triple de Antoine Diop, con casi tres minutos de juego disputados (69-63), y el Valencia Basket volvió a poner distancia con un tiro de Dubljevic (71-63).

Nedovic rompió con su canasta casi cinco minutos de sequía anotadora del Unicaja y, con posterioridad, dos tiros libres metidos por el propio jugador serbio puso el encuentro con 75-73 a falta de 3.21 para el término del choque.

Dos puntos de Broks llevó las tablas por única vez al electrónico (75-75), algo impensable en muchas fases del encuentro debido a la superioridad del Valencia Basket.

Un aparente tapón de Augustine sobre Sastre fue penalizado con personal, y el internacional español colocó a Valencia un punto arriba, antes de que el Unicaja desperdiciase su ataque para ponerse por delante en el electrónico.

El experimentado Fernando San Emeterio se la jugó en una entrada a canasta y los de Vidorreta se colocaron con 78-75, con 1.36 aún por jugarse.

El Unicaja siguió precipitado y cometió pérdidas, lo que aprovechó Doornekamp para encestar un triple definitivo (81-75), que hizo estéril la respuesta de Nedovic.



El Herbalife Gran Canaria defenderá mañana el título de campeón de la Supercopa Endesa de baloncesto ante el Valencia Basket al eliminar al poderoso Real Madrid, que solo tuvo ventaja en un 0-2 inicial.

Los 84 puntos de valoración de los anfitriones contrastaron con unos paupérrimos 55 del adversario, lo que habla del juego coral de un Herbalife que agradó y se gustó ante uno de los mejores equipos de la Euroliga.

El Gran Canaria, defensor del título, protagonizó una espectacular puesta en escena con un parcial 8-2 fruto de sendos triples de Báez y McKissic y un mate de Pasecniks que llevaron el delirio a su afición.

El Real Madrid no se amilanó y respondió con acciones del mexicano Guatavo Ayón y Taylor, aunque no consiguieron equilibrar ante un rival muy efectivo con el lanzamiento triple.

Así DJ Seeley -dos aciertos-, Aguilar y Mekel se unieron al festival de tres puntos para que el "Granca" colocase una renta de nueve (22-13), en lo que se convertió en un festival ofensivo del conjunto amarillo.

A duras penas respondió el Real Madrid con acciones aisladas de Thompkins, pero el Herbalife siguió fuerte para ilusionar con otro acierto del base israelí Gal Mekel (24-15), que el Real Madrid recortó con una canasta de Kuzmic.

En la continuación, un Real Madrid con los campeones europeos Doncic y Randolph trató de imponer una marcha más al partido, pero su contrario apretó dientes en defensa y respondió con gran entrega a cada una de las embestidas.

Así, Paulí anotó una canasta y un triple y Eriksson una "bomba" para responder a los aciertos de Donic y Caseur (33-24), antes de que Gustavo Ayón recortase la desventaja.

Hasta el descanso los pupilos de Pablo Laso solo anotaron un lanzamiento de Randolph y esa sequía anotadora la aprovechó el Gran Canaria para colocar de nuevo una máxima ventaja de nueve puntos (37-28).

En la continuación el partido siguió por los mismos derroteros, con un Gran Canaria virtuoso en ataque y laborioso en defensa, que unido a la nula eficacia encestadora de su rival favoreció a que las diferencias no cesaran de crecer.

De esta forma el "Granca" dispuso de un 41-28 tras canastas de Pasecniks y, un poco después, dos triples del estadounidense McKissic colocaron un 46-30 en el minuto 25.

Ayón, el mejor de los blancos, y Caseur dibujaron una pequeña reacción (46-34), pero Eriksson anotó una gran canasta antes de un tiempo muerto de televisión.

El 51-39 al final del tercer cuarto dejaba todo por decidir, y nada más arrancar la manga definitiva Carroll apretaba aún más los guarismo (51-41).

Sin embargo, el "Granca" respondió con dos aciertos de Fischer (55-42), y la exhibición del joven pívot norteamericano se prolongó con otras dos canastas y un tapón a Carroll para llevar el delirio a a las gradas (59-44), que coincidió con una renta de 15 puntos en el minuto 33.

Gustavo Ayón asumió galones y recortó con otras dos canastas (59-48) y encontró la complicidad de Thomkins para, con dos triples, meter al Real Madrid en el partido con un parcial 0-10 (59-54).

Pasenicks y Mekel cortaron la sangría (63-54) del anfitrión y otro mate del gigante letón colocó un esperanzador 65-56 a falta de 1.48 para el final del choque.

Carrol y Campazzo dieron el último arreón de los blancos, pero insuficiente para sorprender a un adversario que fue llevado en volandas por su afición (73-64).