Juegos Olímpicos de Invierno

PyeongChang da inicio a los 'Juegos de la paz' con las dos Coreas juntas en el desfile

Los Juegos Olímpicos de Invierno de PyeongChang dieron inicio este viernes con un emotiva ceremonia en el que las dos Coreas quisieron lanzar al mundo un mensaje de paz desfilando de forma conjunta bajo una bandera de la Península de Corea.

La ceremonia de apertura de los JJOO de Invierno de PyeongChang se desarrolló en el estadio olímpico de este condado surcoreano, marcada por el desfile conjunto de las dos Coreas y la histórica presencia de autoridades norcoreanas.

Con una cuenta atrás y fuegos artificiales, comenzó una ceremonia que presenciaron unas 35.000 personas y en la que las dos Coreas realizaron su primer desfile olímpico conjunto en 12 años bajo la mirada desde tribuna de una delegación del Norte encabezada por el presidente honorífico, Kim Yong-nam, y Kim Yo-jong, hermana del líder norcoreano Kim Jong-un.

La presencia de Corea del Norte en los Juegos responde a los acuerdos logrados en unas conversaciones intercoreanas en enero que marcaron un importante acercamiento tras años de tensas relaciones marcadas por los avances del programa armamentístico del régimen de Kim Jong-un.

La asistencia de oficiales de tan alto rango del aislado país asiático es muy poco común en un evento global como este, en el que también estaban presentes el vicepresidente de EEUU, Mike Pence, y el presidente del país anfitrión surcoreano, Moon Jae-in.

Después se interpretó el "aegukga", el himno surcoreano, y las cámaras solo mostraron a Moon y a la primera dama surcoreana en pie, sin encuadrar al resto de la tribuna.

Los atletas de Corea del Norte y Corea del Sur, dos países divididos desde 1945, desfilaron bajo una bandera con la península coreana en azul sobre un fondo blanco, en medio de una sonora ovación y con los 35.000 espectadores que abarrotan el estadio olímpico puestos en pié.

Los abanderados del numeroso equipo unificado, que vestía con abrigos de color blanco, fueron la jugadora de hockey sobre hielo Hwang Chung-gum, y el piloto surcoreano de bobsleigh Won Yun-jong.

Tras el desfile del equipo, se interpretó en el estadio el "Arirang", la canción tradicional coreana por excelencia, considerada el himno no oficial de los dos países, con una emocionante puesta en escena.

La última vez que los dos Coreas, que se encuentran técnicamente en guerra desde hace más de 70 años, marcharon de manera conjunta en un desfile olímpico fue en los Juegos de Invierno de Turín, en 2006. Antes lo habían hecho en las ceremonias de inauguración de los Juegos de Verano de Sidney 2000 y de Atenas 2004.

La medallista olímpica surcoreana de patinaje sobre hielo Kim Yu-na encendió el pebetero marcando así el inicio del evento deportivo. La Llama Olímpica, que ha pasado de mano en mano durante 101 días, fue entregada por dos atletas de las dos Coreas del equipo unificado de hockey femenino a Kim, que entró en el Estadio Olímpico de PyeongChang patinando sobre hielo.

En total, 2.925 deportistas de 92 países diferentes tomarán parte en los XXIII Juegos Olímpicos de invierno, los mayores hasta la fecha y en los que se repartirán 102 oros.

Los 15 deportes que incluidos en la cita se desarrollarán en 12 recintos (cinco para hielo, siete para nieve) situados en torno al condado surcoreano de PyeongChang (a 130 unos kilómetros al este de Seúl), donde se celebrarán los Juegos hasta el próximo 25 de febrero.

EEUU cuenta con el mayor número de deportistas 242 (cifra récord en unos JJOO de Invierno), mientras que de Rusia, otra de las potencias mundiales en deportes de Invierno, habrá 168 atletas que competirán bajo bandera neutral, que el país está suspendido por el COI por un escándalo de dopaje. 

La pequeña delegación española participante en los Juegos de Invierno de PyeongChang 2018 desfiló en la ceremonia inaugural de este viernes liderada por un sonriente Lucas Eguibar, abanderado del equipo y que cumple en esta fecha 24 años.

El equipo español desfiló en el trigésimo octavo lugar entre los 92 equipos participantes, que salieron al estadio, como es tradición, encabezados por Grecia, país cuna de los Juegos Olímpicos. España siguió a Suiza y precedió a Eslovaquia, siguiendo el orden establecido por el alfabeto surcoreano.

La delegación de nueve deportistas liderada por Eguibar vistió un abrigo rojo y gris y unos pantalones rojos. Todos los integrantes llevaban guantes negros y algunos, un gorro encarnado.

No acudieron a la ceremonia dos de los principales candidatos a medalla del equipo español en estos Juegos, el patinador Javier Fernández y la rider Queralt Castellet. Tampoco lo hicieron los representantes en esquí alpino Quim Salarich y Juan del Campo, que, como Fernández, aún no han llegado a Corea.

El piloto de skeleton Ander Mirambell hizo gala de su habitual carácter extrovertido con una celebración constante durante el desfile de sus terceros Juegos Olímpicos. La delegación española también incluía al jefe de misión de equipo, el exatleta Cayetano Cornet, y al director de Deportes del Comité Olímpico Español, Ricardo Leiva. 

El abanderado de la delegación de Tonga, Pita Taufatofuadesfiló semidesnudo durante la ceremonia a pesar de la gélida temperatura a la que se encontraba el estadio olímpico. El taekwondista tongano lideró su delegación con el torso al descubierto untado de aceite y protegiéndose tan sólo con una falda tradicional de tela, mientras que el resto de deportistas vestían abrigos y todo tipo de complementos para protegerse de las temperaturas bajo cero.

La vestimenta de Taufatofua, que competirá en PyeongChang en la categoría de esquí de fondo, había generado muchas especulaciones en las redes sociales en relación a si este repetiría el atuendo tradicional del que ya hizo gala en los Juegos Olímpicos de Río 2016. Finalmente, Taufatofua optó por lucir la "ta'ovala", una tela que mujeres y hombres tonganos se atan alrededor de la cintura en todo tipo de ocasiones formales y que es considerada el equivalente a la corbata en Occidente.

El presidente del Comité Olímpico Internacional (COI), el alemán Thomas Bach, se mostró orgulloso del "poderoso mensaje de paz lanzado a todo el mundo" en la ceremonia de inauguración. 

"Todos los deportistas, los espectadores en el estadio y los que nos siguen por televisión, todos nos hemos emocionado y os apoyamos en este mensaje de paz. Unidos en nuestra diversidad somos más fuertes", afirmó Bach, entre los aplausos del estadio olímpico.

Ante el comienzo de unos Juegos marcados por los escándalos de dopaje en Rusia, el presidente del COI se dirigió a los deportistas allí reunidos para pedirles respeto al juego limpio. "Es vuestro turno. Esta será la competición de vuestra vida. El mundo os estará mirando y buscando vuestra inspiración. Pero solo podréis disfrutar de la competición si practicáis el juego limpio. Solo entonces vuestros recuerdos serán los del verdadero valor del olimpismo", señaló Bach.

"Al tiempo que competís", prosiguió, "conviviréis en la Villa Olímpica. Así demostraréis la fortaleza única del deporte para unir a la gente. Un ejemplos ha sido el desfile conjunto de las delegaciones de las dos Coreas".

Bach felicitó por su trabajo y compromiso a los organizadores, a las autoridades surcoreanas y a los voluntarios locales, a los que saludó en su idioma. "Podéis estar muy orgullosos. Llegó la hora de PyeongChang", dijo Bach.