Por qué 'Camina' podría ser una mala opción para Eurovisión

El himno creado por la nueva generación de triunfitos no ha cosechado el éxito esperado y se perdería en un festival que exige propuestas más maduras y solventes 

En un nuevo giro inesperado (u otro alarde de improvisación), TVE y Gestmusic han acordado a última hora cambiar una vez más el procedimiento para elegir a nuestro representante en el próximo festival de Eurovisión. Pese a que se lleva meses trabajando en la construcción de una candidatura potente que nos redima de los últimos sonoros fracasos, lo cierto es que los vaivenes de las últimas semanas evidencian que el camino hacia Lisboa se va recorriendo entre incertidumbres. Primero iban a ser aspirantes los cinco finalistas de "Operación Triunfo" con cinco distintas canciones, después se abrió la puerta a dúos (tal vez para satisfacer el irrefrenable deseo de los espectadores de ver a Amaia y Alfred juntos en el escenario del festival) y, como las cuentas no cuadraban, el último expulsado ha sido finalmente repescado para completar una de las parejas que optarán a la victoria. 

Por si fuera poco, en las múltiples fórmulas experimentales se ha colado también la idea de enviar una apuesta grupal a Eurovisión. Con una canción, eso sí, que ya conocemos: "Camina". El tema que los concursantes del talent-show crearon con la ayuda de su profesor Manu Guix y que habla sobre sueños e ilusiones en el enrevesado mundo del arte musical. La composición se estrenó el día de Navidad en una gala especial donde se mezclaron los concursantes de la primera hornada de triunfitos con esta última. Arrancaron la gala cantando todos juntos "Mi música es tu voz", el himno que rompió récords allá por 2001, y la cerraron con esta pieza que aspiraba a repetir el éxito de los primeros alumnos.

Pero 'Camina' se ha quedado a medio gas. No se ha convertido en el éxito que se esperaba y, ahora, esa misma canción es una de las opciones que están sobre la mesa para representar a España en Eurovisión. La propuesta ha sido recibida con numerosas críticas en las redes sociales, puesto que por cuestiones puramente aritméticas parte con cierta ventaja sobre el resto de opciones (más concursantes, más posibilidades de voto), y porque no parece la opción más competitiva para acudir a un certamen que en los últimos años ha evidenciado un cambio notable en su rumbo

Si "Camina" no ha sido un éxito comercial, ¿por qué iba a funcionar en Eurovisión? Su concepción, además, está dirigido a ensalzar los valores del aprendizaje musical y el ejercicio de superación, y no a formar parte de la rueda de un concurso exigente donde su mensaje se perderá inexorablemente entre propuestas mucho más maduras. El problema de fondo es que "Camina" ni siquiera se ha convertido en el himno que esperaba ser, y temas interpretados por los concursantes como "La bikina" (Ana Guerra), "Shake it out" (Amaia) o "City of Stars" (Amaia y Alfred) han conseguido un arrollador éxito y son más identificables con esta talentosa generación.  "Camina" no surte, además, el mismo efecto desgajado: brilla por el espíritu de ver a los 16 alumnos cantando juntos el tema que crearon. Su carga emocional se diluye si solo cinco de ellos interpretan un tema que, además, tendrá que sufrir modificaciones para ajustarse a las reglas del concurso. 

Eurovisión es un festival que se reinventa, donde las fórmulas de éxito cambian constantemente y la competencia es altísima. Las victorias de Jamala (Ucrania, 2016) y Salvador Sobral (Portugal, 2017) dejan ver que el certamen se ha hecho más exigente y, para ganar, uno tiene que dotar a su candidatura de las mayores virtudes posibles. El éxito de "OT 2017" radica en que por su escenario ha pasado la generación de triunfitos mejor preparada de su historia y con un talento desbordante. Condenar a sus cinco alumnos más aventajados a llevar por lastre una inevitable mala posición en Eurovisión sería un castigo muy severo para unos jóvenes que han demostrado una excelsa brillantez. Y un amargo colofón para un programa que ha vuelto a brillar pese a todas las adversidades.