Euroliga | 17ª jornada

Triunfos contundentes del Real Madrid en Moscú y del Baskonia ante Olympiakos; Unicaja cae en la recta final ante Zalgiris

El Real Madrid sumó su undécima victoria en la Euroliga, la sexta consecutiva, en Moscú ante un Khimki que no fue rival (78-95) y tampoco se pareció el equipo que le derrotó en el Palacio de los Deportes en la primera vuelta. El Unicaja de Málaga continuó con su mala dinámica en competición europea y cayó derrotado por 79-77 ante el Zalgiris en un partido que dominó durante los tres primeros cuartos y que acabó cediendo a los lituanos. El Baskonia arrolló al Olympiacos (86-54) con un tercer cuarto perfecto en el que borró del mapa al equipo griego

El Real Madrid sumó su undécima victoria en la Euroliga, la sexta consecutiva, en Moscú ante un Khimki que no fue rival (78-95) y tampoco se pareció el equipo que le derrotó en el Palacio de los Deportes (WiZink Center) en la primera vuelta.

El conjunto blanco, serio desde el inicio, con un juego coral en ataque coronado por la superioridad física del caboverdiano Edy Tavares (11 puntos y 8 rebotes para él) fue demasiado para un Khimki desaparecido en defensa e inoperante en ataque, a excepción de su estrella, el ruso Alexei Shved que apareció con cuentagotas para sus 23 puntos de hoy, pero con nula influencia en el colectivo.

Comenzó el Real Madrid en su salsa, veloz, combinando entre sus jugadores, encontrando a Tavares bajo el aro y minimizando al Khimki en su casa, con las excepciones de dos triples del estadounidense Malcolm Thomas y de Shved, que llevaban al entrenador local, el griego Giorgios Bartzokas, a parar el partido (6-11, min. 4).

Los de Pablo Laso llegaban a poner diez puntos de renta (13-23, min. 8) a base de defensas serias y un ataque coral. El Khimki mejoraba con el base serbio Stefan Markovic a los mandos para salir al contragolpe y al primer cuarto el marcador reflejaba un 17-26 que parecía incluso escaso para los visitantes.

El conjunto ruso siguió su progresión con un ritmo alocado y buenos momentos del ala-pívot estadounidense Anthony Gill (22-27, min 13) y el Real Madrid se contagió de sus imprecisiones.

Parecía que el Khimki iba a tomar el mando también del marcador, hasta que el estadounidense Jaycee Carroll y el sueco Jeff Taylor embocaron dos triples para el 22-33 e iniciaron un parcial blanco de 0-16, hasta el 22-43 (min. 17) contra un conjunto moscovita que ya no encontraba remedios ni en Shved, que apenas anotó una canasta justo antes del descanso.

Todo tranquilidad para los pupilos de Pablo Laso, que se marcharon al descanso con dos decenas de ventaja (31-51), doblando el rebotes al contrario (21 a 10) y con porcentajes envidiables en el triple (42,9%) y en el tiro libre (11 aciertos de 12 tiros).

El inicio del tercer cuarto de los locales no pareció el de un equipo que caía por 20 puntos en su casa, sino daba la sensación de ser un equipo conforme con su actuación en un duelo igualado, nada más lejos de la realidad. Solo con dos triples seguidos de Shved (42-58, min. 26) pareció recuperarse. Un espejismo.

Prueba de la desidia moscovita era un contragolpe madridista conducido por Rudy Fernández, que cedió para el 'alley-oop' del sueco Jeff Taylor, que falló al machacarla y no tenía ningún jugador del Khimki siguiéndole, por lo que el pívot estadounidense Trey Thompkins pudo anotar a placer. Al final del tercer cuarto, 49-67 en el electrónico.

A la fiesta se sumó Rudy Fernández en el último cuarto con cuatro triples sin fallo (59-84, min. 36) para terminar con 16 puntos en su cuenta particular y una tarjeta de 5/6 en triples, en un final de partido en el que las defensas se tomaron descanso para la siguiente jornada.

Aunque el conjunto local trató de maquillar el marcador al final del encuentro (especialmente el pívot estadounidense Tyler Honeycutt, con 16 puntos en este periodo), pero el Real Madrid cerró el duelo con el 78-95 final y seguirá su camino el domingo en casa recibiendo al Fuenlabrada, con la jornada doble ante Baskonia y Unicaja en su horizonte europeo.



El Unicaja de Málaga continuó con su mala dinámica en competición europea y cayó derrotado por 79-77 ante el Zalgiris en un partido que dominó durante los tres primeros cuartos y que acabó cediendo a los lituanos.

A pesar de que el partido empezó tibio por parte de ambos conjuntos, el Unicaja cogió rápidamente las riendas y se adueñó de la línea de 6'75 gracias a los triples de Nemanja Nedovic y Dragan Milosavljevi (8-13 Min 6). El Zalgiris no le perdió la cara al encuentro, pero la ventaja al final del primer tramo fue para los de Joan Plaza, mejores en ataque y más acertados de cara al aro (17-19).

La salida de Adam Waczynski revolucionó el quinteto malagueño y dio alas al Unicaja, que se sintió cómodo sobre el parqué del Zalgirio Arena y cogió distancia ante los lituanos gracias también al buen hacer de Dani Díez (19-30 Min 14).

A pesar de que los cajistas redujeron una marcha, tuvieron en sus manos la última jugada y Nedovic no titubeó a la hora de encestar una bandeja que selló en el electrónico el 32-40 con el que se llegó al descanso.

El parón les sentó bien a los locales, que salieron más activos con Edgaras Ulanovas y Vasilije Micic a la cabeza y desestabilizaron la defensa de los malagueños (38-42 min 23). Tanto se activaron los lituanos que se pusieron por delante gracias a los tiros libres de Beno Udrih (52-51 Min 29); sin embargo, los de Plaza reaccionaron en el último instante y un mate de Giorgi Shermadini volvió a darle la vuelta al resultado (52-55).

El último tramo se convirtió en una pesadilla para el Unicaja, en el minuto 33 Kevin Pangos volvió a darle ventaja a los suyos con un triple que supuso el 59-58 en el crono. El Zalgiris mantuvo su buena dinámica y Aaron White terminó de dictar sentencia y desdibujó los planes de Plaza con un mate para colocar la máxima del partido para los locales (72-66).

A algo más de un minuto para la bocina final, el capitán Carlos Suárez saltó a la cancha para salvar a los suyos y acortó la diferencia con un triple (71-75). El tándem Nedovic-James Augustine cuajó a la perfección para tensar más la cuerda y Waczynski acabó la jugada con una canasta que puso a los suyos a un punto de distancia a falta de 18 segundos (76-75). Ray McCallum tuvo la prórroga en su mano, pero fue en vano y el Unicaja volvió a ceder otro partido europeo, esta vez al Zalgiris (79-77).



El Baskonia arrolló al Olympiacos (86-54) con un tercer cuarto perfecto en el que borró del mapa al equipo griego, que no pudo igualar el nivel ofrecido por el conjunto vitoriano.

A los azulgranas les costó entrar en el partido, pero, tras subir el nivel defensivo y minimizar la producción helena, lograron imponer su ritmo y ganar con comodidad.

Fue un trabajo coral en el que destacaron Vincent Poirier con 18 puntos de valoración y Johannes Voigtmann con 23 en apenas 14 minutos, además del trabajo defensivo del argentino Patricio Garino.