Los fiscales de la Operación Lezo apuntan a una “presunta investigación chivada del secretario de Estado”

Anticorrupción destaca la conversación que se grabó en el despacho de Ignacio González con sus hermanos, Pablo, también encarcelado, e Isabel, casada con otro investigado. Según el escrito de los fiscales Yáñez y García Cerdá, en esa conversación se evidencia el interés de los tres por saber quien estaba al frente de la Policía Nacional. Y se refiere el escrito a una "presunta investigación chivada del Secretario de Estado de Seguridad". Palabras textuales, aunque luego se han visto obligados a aclarar que no le imputan ningún delito.

El seguimiento policial que se hizo al hermano del ex presidente madrileño, y a las llamadas intervenidas, confirmarían que dos días después Pablo González se reunió con el secretario de Estado de Seguridad, José Antonio Nieto. Los fiscales califican el encuentro de muy grave.

Anticorrupción considera, además, que Ignacio González amplió su círculo de acción entre jueces, fiscales y policías para lograr la impunidad. Y hace mención a que reconoció ante el juez que recurrió a alguna persona del Ministerio de Justicia, de la Fiscalía, y de la Judicatura para conocer el estado de sus casos. No recuerda con quien, aunque sí manifestó que contactó con algún cargo de la Policía Nacional.

Se puede fugar, destruir pruebas y obstruir la investigación. Es un riesgo dejarle libre, sostiene la Fiscalía en su duro escrito. Presuntamente, Ignacio González tiene una importante cantidad de fondos que en este momento no están controlados. Y sobre el arraigo familiar que alega el ex presidente madrileño para salir de prisión, la Fiscalía responde que la mayor parte de sus miembros han intervenido, presuntamente, en las actividades investigadas.