El cardenal Blázquez apela a la sensatez y reconoce su preocupación por Cataluña

En declaraciones a los periodistas antes de participar en la inauguración del curso académico 2007-2018 de la Universidad Pontificia (UPSA) de la que es Gran Canciller, se ha referido al epitafio que reza en la tumba del expresidente Adolfo Suárez: "la concordia fue posible".

Una expresión que ha evocado para referirse al "ambiente de consenso" en el que se forjó la Constitución Española en 1978, de la que ha dicho que todos "votamos" y que ha sido "ratificada durante cuarenta años".

Ha confiado que en el futuro sean otros tantos años al considerar que la Carta Magna "ha regulado nuestra vida en común" por lo que ha pedido no olvidar "los cimientos que a todos nos hermanan en un proyecto común".

Respecto a la opinión de la Iglesia sobre la situación de Cataluña, Blázquez se ha remitido a la reunión que la próxima semana celebrará la comisión permanente de la Conferencia Episcopal, al tiempo que ha reconocido estar "muy atentos todos y con mucha preocupación y también con esperanza".

"Pido al Señor que la sensatez venga sobre todos nosotros", ha apostillado.

Sobre si es necesario cambiar la Constitución, Blázquez ha sostenido que no tiene una opinión especial como obispo por lo que ha aseverado que son los ciudadanos los que tienen que ver si el texto tiene que ser retocado o no. En todo caso, que se haga por "los cauces legales" que la misma Carta Magna prevé, ha concluido.