La Editorial Acantilado publica la Correspondencia de Lev Tolstói, obra que completa un viejo proyecto de Selma Ancira y Acantilado: una especie de trilogía autobiográfica del escritor ruso, proyecto que dio inicio con los dos volúmenes de los Diarios, correspondientes a los años 1847-1894 y 1895-1910, que publicaron en 2002 y 2003 respectivamente. En la Mañana del fin de semana nos dejaron sus comentarios sobre la obra.
Esta edición de la Correspondencia es el resultado de ocho años de investigación y de innumerables horas de trabajo en el Museo Tolstói de Moscú, donde (en la «habitación de acero») conservan los manuscritos originales del escritor ruso: más de 10.000 cartas, 8.500 de las cuales conforman los 32 últimos tomos de las Obras Completas de Tolstói (Moscú, 1928-1958). El resultado es una edición que devuelve la integridad a las cartas y que, a diferencia de la propia edición rusa o de la francesa, se ofrece a los lectores sin ningún tipo de censura.
Como podemos escuchar, desde La Mañana del fin de semana nos cuentan que: "estas cartas contienen la esencia de su literatura, una parte fundamental de su herencia. Más si cabe que la obra es un proyecto de Selma Ancira, mejicana eslavista que ha recibido la medalla del gobierno ruso por su tarea como crítica y traductora de obras rusas, algo que confiere mayor valor a la obra".
La selección de 387 cartas que se reúnen en el volumen de Acantilado incluyen varias de las cartas de amor que Tolstói escribió a Valeria Arsénieva y más tarde a su esposa Sofia Bers; aquellas en las que el escritor en ciernes describe sus impresiones como voluntario en la guerra del Cáucaso y en la de Crimea; las que nos hablan de sus viajes a Europa y sus inquietudes pedagógicas; las que nos informan sobre su debut en el mundo de las letras y los grandes momentos que vivió durante y después de la publicación de Guerra y paz y Anna Karénina. No falta la historia de su tormentosa amistad con Iván Turguéniev, la correspondencia dirigida a Rainer Maria Rilke, Romain Rolland, Bernard Shaw, Ivan Bunin, Máxim Gorki, Gandhi o Strájov, así como la célebre epístola al zar Nicolás II.