El Congreso dejó de celebrar sesiones para evitar trámitar proyectos que buscan anular los comicios
REAGRUPARSE y encabezar el descontento contra el gobierno del presidente Daniel Ortega tras los comicios municipales del 9 de noviembre intenta la oposición liberal nicaragüense, al tiempo que aplaudió las crecientes presiones que ejercen países europeos y Estados Unidos contra la administración sandinista.
Los liberales que están divididos en tres facciones buscan juntar sus pedazos para unir fuerzas ante el gobierno y de paso aprovechar el descontento generado por los resultados electorales que favorecieron al Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), que ganó en 105 de 146 municipios, y que fueron denunciados como un fraude por la oposición.
"Nuestro reto será consolidar este consenso y convertirlo en un movimiento nacional donde haya sitio para todos" PLC, Movimiento de Renovación Sandinista (MRS-izquierda), Camino Cristiano, Resistencia Nicaragüense (PRN-ex contras), conservadores, social cristianos y sandinistas no organizados, dijo Eduardo Montealegre, ex candidato a la alcaldía de Managua por la alianza PLC Y el Movimiento Vamos con Eduardo (MVE).
Los intentos de unidad habrían sido desoídos por una de las facciones liberales, la Alianza Liberal Nicaragüense (ALN) que rechazó apoyar en el Congreso una iniciativa de ley para declarar nulas las elecciones y por el contrario decidió defender sus 100 mil votos obtenidos en los comicios, junto con cuatro alcaldías.
La ALN, sería la llave -con sus seis diputados- para liberales y sandinistas en su objetivo de lograr reunir 47 votos para obtener mayoría y controlar el Congreso, que actualmente esta paralizado.
Los liberales conminaron por segunda vez al presidente del Congreso, el sandinista René Núñez para que el viernes convoque a reunión de la mesa directiva a fin de introducir en la agenda legislativa el proyecto de ley para anular las elecciones.
Núñez suspendió las actividades legislativas el pasado lunes hasta que la oposición se convenza que el parlamento no tiene facultades para entrometerse en las decisiones de otro Poder de Estado, como es el Consejo Supremo Electoral (CSE), según dijo.
El ex presidente Arnoldo Alemán, líder del PLC, aplaudió la decisión del gobierno de Estados Unidos de suspender a Nicaragua el programa Cuenta Reto del Milenio (CRM) que financia en el occidente del país proyectos valorados en 175 millones de dólares.
Alemán reconoció que con el congelamiento de esos fondos los que "sufren son los más pobres y más necesitados" pero justificó la medida como "una necesaria advertencia" para que el gobierno de Ortega cambie el rumbo que sigue hacia una dictadura.
En tanto, la empresa privada que también demanda una revisión de las actas de votación en los comicios, llamó al gobierno a reflexionar "para evitar" nuevas sanciones debido a que el cese del programa afectará varios proyectos de desarrollo que beneficiaban a unos 37.000 nicaragüenses de la región de occidente.
Desde el gobierno la suspensión de la ayuda estadounidense fue considerada como injerencista y que no tendrá efecto en las decisiones del gobierno.
"Eso no nos amedrenta, no nos va a echar para atrás, nos hace sentir incluso más libres cada vez que nos quitan cooperación", reaccionó Ortega, desde Caracas, donde asistió el miércoles a la cumbre de la Alternativa Bolivariana para las Américas (Alba).
Estrategia sandinista
Entre tanto el gobernante Frente Sandinista logró retrasar los planes de la oposición de aprobar una ley para anular los cuestionados comicios municipales del pasado 9 de noviembre, cuyo futuro en el Congreso también era incierto debido a complicaciones legales.
Los pasos fueron encabezados por el presidente del Parlamento, el sandinista René Núñez, quien suspendió la reunión que la junta directiva tenía previsto sostener el martes pasado para tramitar la iniciativa, alegando que el legislativo no tiene facultades para revertir un proceso electoral.
Núñez argumentó que las leyes en materia electoral son una atribución constitucional exclusiva del Consejo Supremo Electoral (CSE) y del presidente de la República.
El proyecto opositor fue presentado el pasado 19 de noviembre por la bancada del Partido Liberal Constitucionalista (PLC, derecha), principal fuerza de oposición del congreso, tras denunciar un supuesto fraude en los comicios municipales que ganó el partido del presidente Daniel Ortega en 105 de los 147 municipios que fueron disputados en el país.
Ante las amenazas de los legisladores de oposición -que controlan cinco de los siete puestos directivos parlamentarios- de autoconvocar una reunión, Núñez aceptó llamar a sesión directiva el próximo martes, anunció el primer Secretario del organismo, el liberal Wilfredo Navarro.
Navarro advirtió, sin embargo, que si el presidente del parlamento "no se presenta o vuelve a suspender la sesión, los cinco miembros de la directiva haremos que el vicepresidente" -el opositor Luis Callejas- asuma la conducción del Congreso, paralizado a raíz del conflicto electoral.
"No podemos seguir manteniendo la vagancia del Frente Sandinista que no quiere sesionar", dijo el legislador, cuyo partido asegura tener el mínimo de 47 de los 92 votos requeridos para aprobar una inédita declaración de nulidad de los comicios.
No obstante, la bancada sandinista desestimó que sus adversarios cuenten con los 47 votos, debido a que la oposición, a pesar de tener la mayoría de escaños, se encuentra dividida en al menos cuatro bloques parlamentarios.
Y fue precisamente una de esas fracciones, la denominada Alianza Liberal Nicaragüense (ALN, derecha) la que anunció que no respaldará el proyecto, asestando a la oposición otro revés político en su intento por anular las elecciones.
En medio del complicado panorama legislativo, el presidente del PLC, el ex presidente Arnoldo Alemán (1997-02) llamó a su viejo adversario político, el ex gobernante Enrique Bolaños a asumir el escaño que tiene por derecho constitucional en el Congreso, para apoyar con su voto a la oposición.
Bolaños (2002-07), quien se mantiene alejado de la vida política, no ha querido asumir su función de diputado.
"El voto de Enrique Bolaños garantizaría desde hoy mismo los 47 votos que Nicaragua necesita para garantizar la continuidad democrática", exhortó Alemán./EL NUEVO SIGLO