Según la Federación Mundial del Corazón, reducir en tres gramos la ingesta diaria de sal de una persona puede hacer que descienda más de un 20% el número de muertes por infarto y más de un 15% el de fallecimientos por enfermedades coronarias. Las enfermedades cardiovasculares y el infarto causan más de una muerte cada dos segundos.
Las enfermedades cardiovasculares y el infarto son las principales causas de muerte en el mundo, por lo que, según la Federación, "tomar media cucharadita menos de sal cada día puede salvar millones de vidas".
En esta línea, el Día Mundial del Corazón, que se celebra el próximo 28 de septiembre, pretende recordar a los ciudadanos que tienen que visitar al médico para conocer los factores de riesgo que tienen de sufrir alguna patología coronaria.
Se calcula que en el año 2025 cerca de uno de cada tres adultos mayores de 25 años, padecerán hipertensión.
Además de la hipertensión, los niveles altos de colesterol y glucosa, el consumo de tabaco, una ingesta inadecuada de frutas y verduras, el sobrepeso, la obesidad y la inactividad física son factores de riesgo para sufrir alguna enfermedad coronaria.