Casi todas las familias españolas se renunen esta noche para celebrar la Navidad. La mayoría de ellas lo hacen con el mero propósito de "aprovechar" esta fiesta para encontrarse, sino porque realmente quieren celebrar en familia, año tras año, el gran acontecimiento que da sentido a sus vidas, el de la venida en carne del Hijo de Dios.
Puesto que la cena es el momento central de este encuentro familiar, además de promover la participación en la misa del gallo en las parroquias, ver en Popular TV u oír en COPE esta misa celebrada por el Papa desde Roma, todos están llamados a hacer una especial bendición de la mesa de la cena de esta noche, para lo que a continuación les ofrecemos un sencillo guión:
BENDICIÓN DE LA CENA DE NOCHEBUENA
En el centro de la mesa se coloca una vela apagada.
Toda la familia, de pie, se reúne alrededor de la mesa. Santiguándose dicen:
El Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, sean glorificados ahora y en todo tiempo, por los siglos de los siglos. Amén
La madre de familia dice:
Hoy nos encontramos reunidos celebrando el nacimiento del Señor Jesús de la
Virgen María. Dios, en muestra de su inmenso amor, envió a su hijo para que la comunión perdida por el pecado fuera restablecida. Él nos reúne esta noche y, unidos de la misma forma que la familia de Nazaret, nos muestra que nuestra espera no ha sido en vano.
Uno de los hijos lee:
"Había en la misma comarca unos pastores, que dormían al raso y vigilaban por turno durante la noche su rebaño. Se les presentó el ángel del Señor, y la gloria del Señor los envolvió en su luz; y se llenaron de temor. El ángel les dijo: "No temáis, pues os anuncio una gran alegría, que lo será para todo el pueblo: os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un salvador, que es el Cristo y Señor; y esto os servirá de señal: encontraréis un niño envuelto en pañales y acostado en un pesebre". Y de pronto se juntó con el ángel una multitud del ejército celestial, que alababa a Dios, diciendo: "Gloria a Dios en las alturas y en la tierra paz a los hombres en quienes él se complace"." (Lc. 2, 8-14)
Y todos responden:
Gloria a Ti, Señor Jesús, que hoy has nacido de la Virgen María.
Mientras uno de los hijos enciende el cirio colocado en medio de la mesa el padre dice:
Dios Padre,
que nos enviaste a tu Hijo muy amado,
derrama tu bendición sobre estos alimentos
y también sobre los miembros de nuestro hogar,
para que así, como ahora acogemos,
gozosos, a tu Hijo Redentor,
lo recibamos también confiados
cuando venga al fin de los
tiempos.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Todos responden:
Amén.
Puede cantarse un villancico.