El lunes se reúne la sala tercera del Tribunal Supremo para fallar sobre Educación para la Ciudadanía. Se espera que sea favorable, ya que el balance actual habla de una gran mayoría de fallos en defensa de los padres frente a unas pocas sentencias que dicen lo contrario.
Las más de 50.000 objeciones hacen pensar, según Jaime Urcelay, presidente de Profesionales por la Ética, que hay límites que no se pueden traspasar. Sabemos lo que piensa el Tribunal Supremo, sabemos que el Gobierno pretende acallar a los padres, pero de la oposición lo único que sabemos es que Juan A. Gómez Trinidad se ha mostrado esperanzado con el fallo positivo del tribunal. El Gobierno, considera Urcelay, debería tener vergüenza ante tanto alarde de falta de sensibilidad con los objetores ya que entiende que es inadmisible en un Estado de Derecho.