La Casa Blanca ha anunciado la convocatoria de la conferencia internacional sobre la crisis financiera para el 15 de noviembre y que, por primera vez, incluirá a los países del G-20. Además, ha asegurado que está dispuesto a escuchar las ideas de España, aunque no estará representado a título individual.
EEUU excluye a España de la cumbre sobre la crisis financiera que se celebrará en Washington
La Casa Blanca ha afirmado que está dispuesto a escuchar las ideas que España quiera presentar en la cumbre financiera convocada para el próximo 15 de noviembre aunque no estará representado a título individual.
Según, el portavoz de la Casa Blanca, Tony Fratto, "no hubo una decisión de excluir a España" de la reunión, sino que en el proceso de consultas para la celebración se decidió que el mejor formato era el G-20, formado por las principales economías desarrolladas y en desarrollo.
Así, Fratto ha asegurado que los líderes determinaron en el proceso de consultas que el G20 había desarrollado una amplia labor la crisis financiera y que este “era el mejor modo de determinar los participantes" en la cumbre.
Al menos otra docena de países hubieran merecido estar en esta reunión, ha indicado el portavoz, pero si se admite a demasiados países "puede ser un grupo demasiado grande y entonces no se puede llegar a un consenso sobre cómo avanzar, por lo que la decisión fue ceñirnos al formato del G20".
En este sentido, ha dicho que "si España quiere presentar esas ideas a través de alguno de los líderes individuales que acudirán a la cumbre, o a través de su representación en la Comisión Europea, desde luego es bienvenida".
España no forma parte del G-20, que fue creado en 1999 en respuesta a las crisis financieras de finales de los 1990 y al creciente reconocimiento de los países emergentes. Sus miembros son los ministros de Economía y los gobernadores de los bancos centrales de 19 países: Argentina, Australia, Brasil, Canadá, China, Francia, Alemania, India, Indonesia, Italia, Japón, México, Rusia, Arabia Saudí, Sudáfrica, Corea del Sur, Turquía, Reino Unido y Estados Unidos. Además, la Unión Europea también es miembro y está representada por el presidente de turno del Consejo y por el presidente del Banco Central Europeo.
La cumbre será la primera de una serie de reuniones en las que los líderes analizarán la actual crisis, que amenaza con crear una fuerte desaceleración mundial, y, especialmente, cómo evitar otras en el futuro. En estas reuniones se crearán grupos de trabajo que estudiarán las reformas institucionales y reguladoras que necesitan los mercados financieros.
La primera reunión, en Washington, tendrá por objeto estudiar las causas que han desembocado en la actual crisis financiera y las medidas que se han tomado para frenar la caída de los mercados. También se formularán recomendaciones que serán estudiadas en las siguientes reuniones.
La Casa Blanca convocará una cena con los mandatarios el 14 de noviembre y al día siguiente se celebrará la cumbre en un lugar del entorno de Washington que todavía no ha sido concretado.
Fuentes del Palacio de la Moncloa aseguran que el Ejecutivo continuará trabajando para estar finalmente en la Cumbre de Washington.
El gobierno espera a valorar la decisión de excluir a nuestro país hasta que haya una comunicación oficial del formato y el contenido de esa reunión del 15 de noviembre en la capital norteamericana. Las mismas fuentes sí han valorado positivamente el comunicado emitido por el elíseo que “demuestra la plena coordinación con Francia”.
Para el ejecutivo, los términos del comunicado emitido por la Presidencia francesa demuestran que Sarkozy ha comprendido los argumentos sólidos y objetivos transmitidos por Zapatero para que nuestro país esté en esa cumbre financiera internacional, aunque de momento España esté fuera.
Por su parte, y tras las declaraciones de la Casa Blanca, Sarkozy ha dado la bienvenida a las invitaciones cursadas por Bush.