El tenor peruano, Juan Diego Flórez, está considerado como el mejor tenor de todos los tiempos. Su voz, admirada en todo el mundo, es la protagonista de su último disco titulado “Bel canto espectacular”.
En los últimos meses, tiempo es lo que más le ha faltado. El tenor peruano, Juan Diego Flórez, ha dedicado mucho esfuerzo al disco que acaba de estrenar, “Bel canto espectacular”. Un regalo que ofrece a sus seguidores de forma anticipada para estas Navidades. A pesar de ello, son muchas las cosas que cambiaría poque, según dice, “es difícil hacer todas las piezas como uno quiere”.
Flórez ha explicado que escogió el bel canto para su último trabajo por ser el género musical que mejor puede cantar por “sus características vocales”. Rossini, Donizetti y Baldini son los autores que más suele interpretar. Sus obras le permiten alcanzar notas que están al alcance de gente privilegiada como él.
La agenda del tenor peruano está repleta. Dice que se ha convertido en su “propio secretario” para escoger los conciertos a los que acudir, escribir los mails y atender sus compromisos. Todo ello, le dificulta atender su vida privada, pero disfruta cada vez más encima del escenario. Vocalemente se encuentra en un “momento de pasaje, porque uno no termina nunca de aprender”. Se siente cómodo con su vocalidad y se deja llevar más por la expresión en sus interpretacines.
Flórez ha señalado que no se considera un gran actor, pero que siempre trata de llegar a serlo. Quizá por ello su presencia escénica sea arrolladora. Aunque el tenor ha asegurado que frente a su público se siente desnudo, temeroso de dar todas las notas bien. Dice sentirse “conduciendo un coche muy veloz” que se encuentra entre el éxito profundo y el fracaso.
El pop marcó sus inicios profesionales, pero finalmente se decantó por la ópera. Una decisión en la que influyó quizás su amigo Andrés Santamaría. En la actualidad, Flórez ha afirmado que la voz de un tenor no queda bien para cantar pop, por eso no canta ninguna canción de este estilo musical. Eso sí, cree que esto no le cierra las puertas para llegar al público joven, pues el “bel canto es una melodía bonita que no es exclusiva de los adultos”.
Flórez reclama nuevos creadores para la ópera, a pesar de que ha reconocido las dificultades que existen, ya que que a la gente le sigue entrando mejor una obra tradicional de Berdi.
Finalmente, el músico peruano ha señalado que en la cumbre del G-20 celebrado en Washington hubiera cantado La cenerentola para mostrar a los políticos que lo importante no es lo material, sino lo espiritual.