Jerónimo Molina ha publicado un ensayo bajo el título "En la cabellera de un cometa llamado Ernesto Giménez Caballero", sobre este vanguardista, el tipo más extravagante de todo el siglo XX en España.
Fue el primero que hizo un corto de tipo documental surrealista, el primero que hizo una revista para que cupiera toda la Generación del 27 y el primero, entre otras cosas, que inventó el cineclub . Un cometa magnífico.
Ernesto Giménez Caballero (Madrid, 1899-1988), de cuya muerte se cumplen ahora veinte años, ha sido, durante el siglo xx, el cometa Halley del universo literario español. Director de La Gaceta Literaria (1927-1932) y, en palabras de Antonio Machado, «gran estandarte, cartelista y jaleador de un ejército juvenil», fue agitador tempranero de las vanguardias y fundador del primer cine-club español, además de personaje efectista e incansable propagandista de sí mismo. La guerra civil marcó profundamente su obra literaria, por la que gustaba pasearse como un figurante romántico. Entre sus obras destacan Carteles (1927), Yo, inspector de alcantarillas (1928), Julepe de menta (1929), Circuito imperial (1929) y Genio de España (1932). En 1979 publicó sus Memorias de un dictador, la novela de sí mismo.