La 'neotenia' es un clásico, se trata de una conjetura que apunta que las peculiaridades del hombre de naturaleza arcaica hablan de una retención permanente de rasgos fetales, que en el resto de animales se pierden. La conclusión es que el hombre es un animal racional que distorsiona todos los parámetros, un ser anómalo y atípico, lo que ocurre es que en la actualidad se libra una batalla de conceptos que nos lleva a muchas ataduras onerosas.
Sin embargo, en las relaciones sexuales, los hombres no se guían por instinto, de modo que alguna obligación tendremos. Nuestra naturaleza es nuestra cultura, y es importantísima para aprender un comportamiento que nos haga pervivir como especie. El hombre es el único ser capaz de poblar la faz de la tierra, y no está exento de facultades espirituales, de lo contrario, moriría, es inviable.
Y aquí entra en juego el derecho natural como cuestión primordial, la sola razón permite a todos defenderlo, independientemente de la religión que se profese.
Estamos ante una valiosa herramiento para estudiantes de filosofía, no divulgativo, con cierto nivel de formación humanística en el ámbito de la antropología filosófica, donde hay mucha sed de claridad.