En el Foro de Nueva Economía que se ha celebrado en el Hotel Palace de Madrid, Rodolfo Martín Villa, ministro de Interior durante la etapa de la UCD, se ha pronunciado respecto a la Memoria Histórica.
Martín Villa sostiene que hay que dejar las cosas como están, y ha sugerido que habría que traer a España los restos mortales de los dos jefes de Estado fallecidos en el exilio: Manuel Azaña y Niceto Alcalá-Zamora, presidentes de la Segunda República. E incluso, yendo más lejos, piensa que el Rey podría concederles los títulos de Duque de Azaña y Duque de Alcalá-Zamora.
Para el director de La Linterna, César Vidal, “la gracieta no está mal, seguramente si Alfonso XIII le hubiera concedido a Niceto Alcalá-Zamora un título no hubiera sido Presdiente de la II República. En el caso de Manuel Azaña, cualquiera sabe”.
César Vidal ha subrayado cómo Martín Villa se ha referido a la Ley de Amnistía de 1977 como “una hija predilecta de la Memoria Histórica que dejó las cárceles vacías de presos políticos”. Y es que la ley de 1977 “es el verdadero antecedente de la Constitución de 1978, por lo que no nos extraña que Garzón quiera acabar con ella”, apunta Vidal.
Martín Villa también aprovechó para salir en defensa de la Iglesia católica, que “había pasado por su propia transición: el Concilio”, señalaba.