El ex ministro de UCD, que ha participado en el Foro Nueva Economía, considera que a la Iglesia no se le ha reconocido lo suficiente “sus grandes servicios a la transición”. Por otro lado, no duda de la buena intención de Zapatero con la Memoria Histórica, pero recuerda que la Amnistía de 1977 es la hija predilecta de esa Memoria y ha recalcado que dicha Amnistía dejó las cárceles vacías de políticos y al mundo libre de exiliados españoles.
Eso sí, Martín Villa propone que se entierre en España a Azaña y Alcalá Zamora, incluso que se les entregue un título nobiliario como a Tarradellas. También a Antonio Machado que podría ser marqués de Campos de Castilla.
Martín Villa no entiende que el presidente de la Junta de Andalucía, “hijo de militar franquista” –ha recordado- “llame a unos asesinados y fallecidos a otros”.
El ex ministro del Interior ha afirmado que en la lucha antiterrorista “las cosas están mejor que nunca”, pero ha advertido al Gobierno y a Rubalcaba de que si “sienten la tentación de pasar a la historia por haber resuelto este problema, que les dure una décima de segundo, porque podría comprometer la dignidad del Estado”.
En cuanto a la crisis, Martín Villa atribuye al Gobierno el gran pecado de tardar en reconocerla, pero no se puede consentir oscurantismo con el dinero público.
Sobre a Repsol, el actual presidente de Sogecable y antiguo responsable de Endesa, asegura que “no es lo mismo fabricar kilowatios que zapatos”, por eso, a su juicio, debería controlarse el destino de esta empresa.