La Físcalía sigue generando polémica después de haber pedido el arcihivo de la causa abierta por el chivatazo a la red de extorsión de ETA. Los sindicatos policiales han dicho lo que piensan sobre esta cuestión.
Los dos grandes sindicatos policiales, el Sindicato Unificado y la Confederación Española de Policía, no entienden el cierre judicial de este caso, como pide el fiscal. Dice la CEP que siente “frustración al comprobar que no se ha podido determinar quién y por qué cometió el delito mas grave que se puede imputar a un policía”.
El SUP va más allá: Pide que se siga investigando, pero apunta una dirección novedosa. Si la fiscalía descarta poder demostrar que los actuales imputados sean los culpables, “por qué no investiga al investigador” de esta trama. Y aclara el sindicato en una nota oficial que el inspector jefe responsable del equipo que ha dirigido esta investigación y acusa ahora a otros compañeros era ese día, precisamente, “el responsable de las cámaras” colocadas en el bar Faisán, donde se produjo el chivatazo a ETA.
“Si las cámaras hubiesen seguido funcionando el autor del chivatazo estaría hoy identificado”, dice el SUP. Da la casualidad de que esas cámaras y las situadas por los investigadores frente al domicilio de Josefa Elosua, dueño del Faisan y receptor de la filtración, estaban desconectadas en ese momento. “¿Por qué al poco tiempo de ocurrir los hechos el mando policial responsable de la investigación que acusa ahora a otros compañeros fue trasladado y premiado con una cruz roja”?, concluye el sindicato.
Tampoco se informó de lo ocurrido inmediatamente al juez Marlasca porque, según el SUP, este inspector-jefe tardó 24 horas en dar cuenta de lo ocurrido a su comisario general de información, Telesforo Rubio, y éste a su vez a su señoría. Dice el SUP que imputar ahroa al Jefe Superior de Policía en el País Vasco y a un inspector de Vitoria por esto es “una cortina de humo para ocultar a los verdaderos responsables”.